Hace 51 años, las 3 hermanas Mirabel también conocidas como las Mariposas de Ojo de Agua, fueron asesinadas a paos por los Agentes del dictador dominicano, General Trujillo.
En 1981, en honra la estas tres activistas dominicanas, se declaró el 25 de noviembre como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. El clamor de sus gritos de libertad se repite y extiende así cada 25 de noviembre, por todos y cada uno de los rincones de la tierra.
Lamentablemente, en la actualidad, a pesar del tiempo transcurrido y de los esfuerzos realizados, la violencia de género siega cada año a vida de cientos de mujeres; tan sólo en nuestro país nos últimos cuatro años fueron 470 las mujeres asesinadas la manos de sus esposos o excompañeros.
La realidad los constatan que tanto la violencia física como la psicológica ejercida contra las personas de nuestro mismo sexo, sigue siendo la violación más habitual, oculta e impune de los derechos humanos en todo el mundo.
ES esa ferocidad asesina, con la que algunos hombres siegan la vida de sus mujeres y compañeras, la que produce escalofríos y la que, desgraciadamente, viene siendo moneda casi habitual nos medios de comunicación. Se trata de una triste realidad en bloque, que detalla una fatal lista sin rostros, interminable e incomprensible para todo razonamiento humano.
Hay que contabilizar también ese tipo de violencia sumergida que se practica de forma oculta en la soledad de los hogares y que mina la moral y la autoestima de millones de mujeres al tiempo que hiere sin piedad a seres inocentes como son sus hijos y personas próximas. Violencia oculta que queda casi siempre, impune y sin castigo.
La violencia de género, en sus diferentes formas, es uno de los problemas más graves a los que se enfrenta actualmente la sociedad. El maltrto familiar, los abusos sexuales, lo acoso sexual, la mutilación genital, el tráfico de mujeres y niñas, son manifestaciones contra la libertad individual y, en consecuencia, una grave e intolerable violación de los parámetros de libertad adscritos en buena ley, a la raza humana.
Las mujeres y hombres teenses, denunciamos aquí también esos malos tratos sutiles y encubiertos, desgraciadamente aceptados socialmente que se ejerce en forma de chiste, comentarios y actitudes machistas convertidas en celos argumentados, control de la forma de vestir, del dinero, de las relaciones sociales, del tiempo y la vida de las mujeres que son la expresión de una orden social de desigualdad, que asigna roles diferentes a las personas en función del sexo y que subordina o invisibiliza el femenino frente al masculino.
Por todo ello, Teenses Por la Igualdad, Mujeres Rurales de Teo en consonancia y con el apoyo de la máxima institución local, el Ayuntamiento, adquirimos una año más los siguientes
COMPROMISOS:
• Trabajar cada día para transformar los xélidos tentáculos de la violencia. Para derreti-los con el calor de nuestras voces y nuestra fuerza, haciendo visible y denunciando cuanta violencia detectemos a nuestro redor contra las mujeres, y las consecuencias que originan sobre sus descendientes.
• Dar apoyo a las víctimas, divulgando los recursos a su alcance reforzándolos mediante las acciones y actuaciones necesarias para superar la situación de violencia, respetando sus decisiones e iniciativas, y facilitando los medios y el acceso a los mismos.
• Divulgar los recursos, acciones y medidas que favorecen la erradicación de la violencia contra las mujeres, y reforzar modelos sociales que permitan la resolución de conflictos de forma no violenta, fomentando la educación para la paz.
• Asumir el compromiso de actuar contra todo tipo de maltrato, fomentando y transmitiendo modelos no sexistas y de respeto a la igualdad de mujeres y hombres.
• Trabajar por una tolerancia cero hacia la violencia contra las mujeres en nuestra comunidad, visualizándola y denunciándola en todo momento.
• Nos comprometemos a no ser cómplices de asesinos con nuestro silencio. Así manifestaremos públicamente nuestro rechazo la esta situación intolerable de dominio y de muerte que no respeta ni sentimiento ni emociones ni la libertad individual de las mujeres, derecho inalienable y consustancial con todo ser humano.
• Finalmente, queremos manifestar nuestra firme decisión de seguir trabajando para conseguir que en nuestra entorno, Teo y Galicia sea una tierra donde las mujeres se sientan seguras y libres para decidir cómo ha de ser lo transcurrir de su propia vida.
Todo eso mientras esperamos con impaciencia ese tan deseado día en el que todos los seres humanos me los sea tratados por igual segundo nuestras capacidades y aptitudes, nunca en razón del sexo con el que la Naturaleza caprichosa quiso en su momento, dotarnos.
-Teenses Por la Igualdad- Día 25 de noviembre de 2011
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