| FEMINISMO NO ES LO CONTRARIO DE MACHISMO (español) |
A menudo sorprende el miedo, rechazo, temor y desconfianza que la palabra feminismo despierta. Incluso las personas-mujeres, consideradas especialmente reivindicativas, repudian y manifiestan su rechazo a ser consideradas feministas. Hablan como feministas, discuten como feministas pero prefieren llamarse anti-machistas.
El feminismo no es lo contrario de machismo. El feminismo es un movimiento filosófico, sociológico y político, que nació después de la Revolución Francesa con el fin de reivindicar la igualdad de la mujer, en inteligencia y derechos civiles, al hombre.
Los machistas son aquellas personas que, a pesar de los 200 años transcurridos, todavía no han llegado a creérselo.
Por supuesto, al ser el movimiento feminista un hecho filosófico, éste no es un patrimonio exclusivo de las mujeres, aunque hayan sido éstas mayoritariamente protagonistas del mismo.
Muy larga es la historia de la lucha de las mujeres, pero en justicia hay que decir que éstas no siempre estuvieron solas. Ya en 1790 el filósofo Condorcet en su opúsculo titulado “Sobre la admisión de las mujeres en la ciudadanía” decía lo siguiente: “o bien ningún individuo de la especie humana tiene verdaderos derechos, o bien todos tienen los mismos derechos, y quien vota contra el derecho del otro, sea cual sea su religión, su color, o su sexo, reniega en ese mismo momento de los suyos”
Olimpo de Gonges, político que fue guillotinado después de manifestar en el art. X de su “Declaración”: “ Si la mujer tiene derecho a subir al cadalso, también tiene derecho a subir a la Tribuna”. Hasta el último momento de su vida mantuvo este compromiso político.
Bien es cierto que conocidos filósofos como Shopenhauer, Kerkegaard Auguste Comte se declararon abiertamente misóginos al calificar el movimiento feminista como “un motín sin futuro” (sorprende hoy su visión futurista).
Podrían narrar aquí un buen puñado de ejemplos de la índole de los citados anteriormente que podrían avalar cuan larga, penosa y llena de obstáculos ha sido la lucha feminista. Esta ha sido lo sufientemente extensa y ejemplarizante como para que no sólo no nos avergoncemos de llamarnos feministas sino que incluso nos sintamos satisfechas e incluso orgullosos de serlo.
Y esta larga Historia todavía no ha terminado. En los umbrales del siglo XXI, cada día en la vida de las mujeres se hace bien patente que la reivindicación de los derechos de las mujeres debe continuar.
En la era de los grandes descubrimientos, de los viajes espaciales, y de las revolucionarias “autopista de la información”, todavía resulta imprescicindibles la celebración anualmente del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, como una llamada de atención hacia los seres humanos de nuestro sociedad que persisten, como Balzac, en la idea de que “la mujer sólo debería ser un símbolo: verla real; asusta “. Ellos son los que hacen que el movimiento feminista parezca no tener fin, como si cada generación tuviese que volver a empezar de nuevo.
Pues bien, a ellos les decimos, que una vez que las mujeres hemos regresado del “exilio”, y ya que nacemos y morimos del mismo modo, tambien creemos imprescindible vivir en pie de igualdad; con las mismas penas , las mismas alegrías, las mismas obligaciones y los mismos derechos. Consideramos que nunca la Humanidad podrá ser feliz a consta de que la otra mitad no lo sea. Deseamos que pronto llegue el día en el que no nos sea necesaria esta celebración, y que este cercano el momento en que todos mujeres y hombres, celebremos cada día EL DÍA INTERNACIONAL DE LA HUMANIDAD.
Rosa Gómez Limia
Presidenta de la Asociación Teenses pola Igualdade
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Rosa Gómez Limia |
8 Marzo 2005 |
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