| SOBRE MUJERES |
"Si los hombres se limitaran a hablar de lo que entienden, apenas hablarían." La. Graf
Hay que estar loco para atreverse a hablar de mujeres delante de mujeres, siendo hombre. Los hombres no estamos capacitados para razonar sobre ellas, sólo estamos capacitados para amarlas.
Los hombres aman a las mujeres por encima de todo lo demás, pero lo disimulan porque eso de mostrar los sentimientos es una condición no propia del macho. Así nos lo enseñaron nuestros antepasados, así nos lo enseñó la historia que es capaz de mantener los errores por tiempo indefinido.
El hombre siente además un miedo ancestral hacia las mujeres, un miedo a que la mujer se dé cuenta de que es débil, pensamiento que transfiere llamándola "sexo débil", sin caer en la cuenta de que lo de ser humano es así, débil, pequeño en un mundo complejo, perdido en una sociedad agobiante y con perspectivas un tanto oscuras.
Si hacemos historia veremos como por ejemplo en España sólo tres generaciones conocieron el voto de la mujer que se comenzó a ejercer en la República en el año 1932. Si tenemos en cuenta que pronto estalló la Guerra Civil y durante los siguientes cuarenta años de paz no pudimos votar (salvo el referendum de la Ley Orgánica del Estado Español del Generalísimo). Tendremos que considerar que el voto de la mujer se ejercio con pleno derecho desde hace veinticinco años en las primeras elecciones legislativas de la democracia. No está mal la demora toda vez que hombres y mujeres vienen haciendo historia "juntos" desde lo principio de la misma y hasta antes, porque los humanos prehistóricos parece ser que ya le daban vidilla al asunto.
La cosa estorbe mal para la mujer desde su propia creación. El bueno fijo al hombre de barro, ese material innoble del que está hecho el mundo y que se puede moldear a capricho. Así quedó diseñado nuestro cuerpo gentil. Fue después cuando vió Dios dice que el hombre estaba sólo y se aburría que decidio darle una compañera de juegos y aprovechando que dormía le sacó una costilla y con ella le fabricó la perdición: la mujer. Ya conoceis la historia, la mujer es encontrada culpable desde el primero momento. Con lo bien que estaríamos todos en el paraíso todos en bolas contemplando las maravillas que el bueno le habría creado para disfrute de Adán.
No os creais que sólo la religión cristiana buscó en la mujer un chivo expiatorio, sei hojeamos la mitología griega no le va a la zaga. Helena raptada por Paris aparece como la causa de la guerra más famosa de la historia: LA Guerra de Troya.
La consideración de la mujer era para los griegos de la más baja, sólo un poco por encima de los esclavos. Pero también es verdad que una mujer, Safo (s. VII la. C.) fue una de las más grandes poetisas de la historia y convirtió su vida en una reivindicación del amor. Admirada por Platón ( un misógino de mil demos) ejemplo para Horacio, Catulo, Ovidio dejó un ejmplo de la fuerza que radica en lel corazón de las mujeres. El único poeta que se le pode oponer en su tiempo fue Anacreonte pero sin su pasión. Por cierto que Anacreonte nació en un Teo pero en Grecia.
Uno pode proseguir con los ejemplos de la impresionante carrera de dolor que tuvo que seguir la mujer para llegar a la situación actual que dista bastante del disfrute real de sus derechos fundamentales. ES cierto que al largo de la historia destacan puntualmente mujeres en puestos señalados pero es una ficción, el mundo era dominado polos hombres y en todo caso sólo la nobleza dio, por así decirlo, a las a las mujeres para que destacaran en el marasmo general del sexo femenino, siempre el maltratado, malnutrido, analfabeto, sin consideración social alguna. De hecho no se puede dejar de recordar que incluso el siglo XIX virtualmente las mujeres no pueden exponer sus revindicaciones. LA Revolución francesa había apuntado una joven dirección en la defensa de los derechos humanos: "Liberté, fraternité, igualité" pero no se referían a las mujeres como cabe de esperar. Las norteamericanas Susan B. Anthony y Elizabeth C.Stanton son las primeras "sufragistas" y creadoras de un movimiento revindicativo que se extiende a Europa y al resto del mundo (Occidental-occidentalizado). En España son justo dos gallegas E. Pardo Bazán y Concepción Areal las que más defienden la posición de la mujer dentro de la Sociedad Moderna.
Pero quería hacer yo una referencia a la visión que de la mujer tengo desde las vertientes del profesional: Como pedriatra, trabajo que ejerzo desde hace treinta años podo decir que vi la muchas mujeres-madres que mostraban su preocupación por el niño enfermo, hablé con ellas, di buenas y malas noticias, sentí su dolor, su preocupación, la suya desvelo, ... y pocas veces era el padre lo que tomaba las riendas en estas situaciones. Aun hoy es aún mas frecuente que la madre acompañe al pequeño, aunque el padre ya no es una figura ""missing". Muchas cosas aprendí de ellas: Saber aprehendersus instituciones, hacer caso a sus observaciones: "Dr. al niño nunca lo había visto así..." No darse por vencidos. La abnegación, esa gran condición humana tan poco valorada hoy en día.
Como pintor tengo que resaltar el hecho de que la mujer se acerca con menos desconfianza a las artes. Aunque desconozca tiene esa ansia de saber y esa humildad que le permite aprender. Una conversación sobre arte es madres fácil con mujeres que con hombres (y agradable), yo por lo menos lo siento así y lo confirma mi experiencia.
En fin
Todos somos deudos de la madre que arranca jirones de su vida para hacer una cama cálida a la vida de sus hijos.
Todos somos deudos de la esposa que nos ama, la que comparte, los apoyan y los protegen.
Todos los hombres somos deudos de las mujeres que alumbran con otra luz nuestros caminos tantas veces equivocados.
Luís Iglesias Diz
En motivo de la innauguración de Teenses por la Igualdad
Luís Iglesias Diz
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Luís Iglesias Diz-Pediatra y pintor |
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